En 1958, científicos soviéticos encontraron bajo el hielo de la Antártida una cadena montañosa desconocida hasta entonces, a la que llamaron Cordillera Gamburstev en honor a un geólogo ruso fallecido. Durante décadas, esta cadena ha sido uno de los lugares más enigmáticos y difíciles de estudiar en la Tierra, debido a su ubicación bajo una capa de hielo que puede alcanzar los -80ºC y una profundidad de más de dos kilómetros. En 2009, un importante avance llegó con el trabajo del geofísico Robin Bell, qu...