Minúsculo y con un aspecto similar al de una bola de algodón, el murciélago fantasma prefiere llevar una vida en solitario. Su historia evolutiva lo ha situado en las selvas húmedas de todo América del Sur. Desde México hasta Brasil, el murciélago fantasma elige protegerse del entorno bajo el cobijo de las hojas de las palmas, así como al interior de las cuevas oscuras. Hay registros de que también se ha avistado en el Caribe, en la isla de Trinidad. Su pelaje blanco y largo lo distingue de otros quirópteros...