La Cenaspis aenigma se encontró hace 42 años, pero hasta ahora fue catalogada oficialmente como una nueva especia. En 1976 un grupo de campesinos encontró en Chiapas una serpiente coralillo que fue capturada y vendida a un equipo de científicos, quienes la mandaron para su estudio a un laboratorio: para sorpresa de todo en su interior se encontraba otra serpiente, de 25 centímetros de largo, que no pudo ser identificada en su momento. Hoy, 42 años después de su descubrimiento, esta serpiente ha sido catalogada...