La idea es realizar una fecundación in vitro para preservar el material genético de la especie. En marzo de este año fue sacrificado el último macho de los rinocerontes blancos del norte (Ceratotherium simum cottoni), en la reserva de Ol Pejeta, Kenia. Se llamaba Sudán y tenía 45 años, el equivalente a 90 años en edad humana, su salud era precaria desde hace tiempo. No era el último de su especie; dejó a una hija y nieta, de nombres Najin y Fatu. Ellas son las últimas dos rinocerontes hembras de su subespecie qu...