No es casualidad que el infierno sea un sitio caluroso. El frío hace daño, es afilado, puede matarte; pero el calor, el calor de verdad, es un tipo de tortura muchas veces peor que cualquier otra que podríamos haber imaginado.
No es casualidad que el infierno sea un sitio caluroso. El frío hace daño, es afilado, puede matarte; pero el calor, el calor de verdad, es un tipo de tortura muchas veces peor que cualquier otra que podríamos haber imaginado.
En esta temporada de calor nos surge una interesante pregunta: ¿da más calor la ropa negra? La respuesta está en la física. Pero probablemente no es tal y como pensábamos.