Internet, dispositivos inteligentes, satélites y computadoras cuánticas son obsoletos ante una superllamarada, advierte investigador. Hay probabilidad de que el Sol emita una llamarada igual o mayor a la del 1 de septiembre de 1859, conocida como Tormenta de Carrington (que provocó auroras visibles hasta en el Caribe y fallos en las redes telegráficas), lo cual es preocupante porque si ocurre “nos dejará aislados, se perderá gran parte de la información que se tiene y podríamos retroceder dos mil años en cuanto a...