La Casa Blanca dio oficialmente inicio a la temporada navideña con la presentación de su nueva decoración, dirigida por la primera dama Melania Trump, quien regresó este año a la residencia presidencial.
Para esta ocasión, Melania optó por un concepto profundamente histórico y patriótico, inspirado en el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, que se celebrará en 2026.
Fiel a su estilo, la primera dama supervisó personalmente cada detalle de los adornos que visten los distintos espacios del icónico edificio.
En total, se instalaron 75 coronas, 51 árboles navideños, más de 200 metros de guirnaldas y alrededor de 2,000 luces, todos integrados bajo el mensaje central elegido para este año: “El hogar está donde reside el corazón”.
Uno de los elementos más simbólicos de la decoración son las más de 2,800 estrellas doradas, colocadas como homenaje a los soldados estadounidenses y sus familias.
También destacan 10,000 mariposas ornamentales, un distintivo recurrente en los diseños de Melania, y 120 libras de jengibre empleadas en las tradicionales casas que forman parte del paisaje festivo.
El Salón Este se convirtió en el epicentro del tributo al 250 aniversario de la independencia, con decoraciones en tonos rojo, blanco y azul, acompañadas de símbolos históricos nacionales. Este espacio concentra el espíritu del proyecto de Melania: unir la celebración navideña con la memoria histórica del país.
La temporada navideña quedó inaugurada tras la llegada del imponente abeto Concolor de más de seis metros, procedente de Míchigan, que presidirá la decoración central.
Su encendido oficial está programado para este jueves, en una ceremonia que también llevará el sello personal de la primera dama.