Es difícil expresar una emoción por escrito, pero dibujarla puede ser todavía más confuso. Cuando el Consorcio Unicode decide añadir nuevos emojis al catálogo, diseñadores como Willem Van Lancker (que hizo los originales de Apple) tienen que trasladar a un emoticono lo que Unicode describe con una breve frase.En general lo consiguen, pero hay veces que la cosa sale mal... muy mal. Hasta tal punto que ahora no sabríamos decir cuál es el significado oficial de los emojis: si el que describió originalmente Unic...