Actualmente, la palabra “Spartan”, así como sus derivados y traducciones, desata excitación colectiva. Se trata de un imaginario reciente, pero bastante nutrido, sobre todo por el fandom nacido a raíz del estreno de la película 300. Sin embargo, más allá de hordas de “crosfitteros”, corredores y adoradores de la pasión desmedida por el CGI de directores como Zack Snyder, Spartan también es el nombre de un navegador web; uno que le pondrá fin a los días del denostado Internet Explorer.