Si tu computadora tarda en arrancar, las aplicaciones se abren lentamente o los programas pesados funcionan con interrupciones, no necesariamente necesitas comprar una nueva. Estos problemas suelen deberse a situaciones fácilmente solucionables, como poco espacio en el disco, procesos en segundo plano innecesarios o drivers desactualizados. Con algunos ajustes simples, puedes optimizar el rendimiento de tu equipo sin gastar dinero. 1. Limpia tu disco duro El poco espacio en el disco suele ser una de las causas...