Google anunció una inversión de 40,000 millones de dólares en Texas, destinada a fortalecer su infraestructura de inteligencia artificial (IA), expandir sus centros de datos y apoyar proyectos energéticos que garanticen la disponibilidad eléctrica necesaria para este crecimiento tecnológico. El plan, que se extenderá hasta 2027, forma parte de la acelerada competencia entre gigantes como OpenAI, Microsoft, Meta, Amazon y la propia Google por desarrollar la infraestructura que sostendrá los modelos avanzados de IA...