En un acuerdo histórico, las naciones más prominentes económicamente han acordado que las empresas tecnológicas deben pagar impuestos no solo en donde radican oficialmente, sino en los países donde generan sus ingresos. Bajo ese principio, 125,000 millones de dólares serán recolocados en los países de menos ingresos que forman parte del acuerdo. El acuerdo viene en construcción desde hace años ya, pero ahora es cuando se oficializa en la Cumbre de Líderes G20. El nuevo reto: que cada país haga lo propio El...