Primero fue el notch, después la cámara retráctil y luego los agujeros. En los últimos años hemos visto un montón de "soluciones" ante el dilema de cómo incorporar la cámara para selfies en los smartphones aprovechando al máximo el frontal. Oppo y Xiaomi creen que el futuro está en meter el sensor bajo la pantalla, y ahora Samsung también.