Los templos y construcciones que pertenecen a la afamada “Ruta de los Conventos” en el Estado de Morelos, son las primeras edificaciones religiosas que se construyeron en el nuevo territorio conquistado posterior a la caída de Tenochtitlán y fueron pieza clave en el proceso de evangelización de los indígenas.
Posterior a la invasión, Hernán Cortés pidió al Emperador que enviara a las nuevas tierras conquistadas grupos de frailes pertenecientes a las ordenes mendicantes, y su principal razón es que los frailes serían un modelo para los indios, ya que ellos mostrarían un verdadero ejemplo de integridad a través de sus votos de pobreza, santidad y castidad al realizar la difícil tarea de evangelizar.
De esta manera llegaron a la Nueva España tres órdenes mendicantes: Franciscanos, Dominicos y Agustinos que iniciaron el proceso de evangelización a los habitantes que desconocían por completo los mandatos de la iglesia católica y negaban la existencia de un solo dios, ya que en aquel momento las diversas culturas prehispánicas manejaban una práctica “Politeísta”, en la cual su principal característica es la creencia y veneración de varios dioses.

¿Se imagina en la actualidad tratar de cambiar las creencias religiosas de una persona o bien aún, de toda una civilización en general? Este reto es el que tomaron los frailes y seguramente se hicieron la misma pregunta: ¿Cómo haremos para que por iniciativa propia vengan a nuestros templos e iglesias? O bien aún: ¿Cómo haremos para convertirlos al cristianismo y que dejen de adorar a sus dioses?

Pues definitivamente requerían un espacio arquitectónico donde tendrían que realizar esta tarea, además que este espacio debería de llevar toda la carga simbólica de lo sagrado y de lo que representaba la iglesia católica, Jesucristo y principalmente la idea de un solo dios. Es por esta razón que se considera que los templos que pertenecen a la ruta de los conventos (entre otros mas) están construidos encima de centros ceremoniales prehispánicos que ya traían una carga espiritual y que ya tenía un significado sagrado para los habitantes de la región, utilizando de alguna forma el basamento prehispánico como cimentación del nuevo templo cristiano.
Esto es muy probable que haya sucedido como una estrategia para atraer a los indios al “Nuevo espacio sagrado” (católico), atrayéndolos poco a poco y realizando una fusión de culturas al paso de los años y las generaciones.

La primera acción al determinar el lugar donde se fundaría un templo cristiano era imponer la cruz atrial como símbolo de establecimiento de un lugar santo en ese sitio. Y se continuaba con la construcción de una capilla abierta donde se podría celebrar el rito religioso “al aire libre”.
La arquitectura empleada por las órdenes mendicantes, consta de características diferentes de lo que se estaba construyendo en Europa para ese momento (posterior a la toma de Tenochtitlán 1521). La función religiosa de estas edificaciones se pensó para un número enorme de indígenas y tomaban mucho en cuenta los grandes espacios abiertos, de esta manera surge el “Atrio” de las iglesias, que es literalmente el patio previo a la entrada del templo, además que la capilla abierta estaba situada justamente orientada hacia el atrio, donde podrían congregar a todos los indios.

Posterior a la capilla abierta se edificaron los templos, que es una de las partes más sagradas de las edificaciones conventuales. Los templos de la arquitectura mendicante están configurados de una sola nave y cuenta con las siguientes características principales:
El nombre original de la Ruta de Conventos es “Los Primeros Monasterios del Siglo XVI en las Laderas del Popocatépetl” y fue incorporado a la lista de patrimonio mundial por la UNESCO en 1994; la lista completa son 14 conventos de los cuales 3 se ubican en Puebla y 11 dentro del Estado de Morelos, los cuales son:
TEXTO Y FOTOGRAFÍAS:
SALVADOR GÓMEZ ARELLANO
FACULTAD DE ARQUITECTURA
UAEM