Sin lugar a dudas, una de las responsabilidades más fuertes que reciben los adultos al formar una familia es la de estar siempre al pendiente de los hijos… ¿Pero qué pasa cuando a los hermanos mayores se les delega la responsabilidad de estar a cargo de los pequeñitos? Los expertos explican.
Aunque parece un acto inocente o una tarea que deben realizar los hijos mayores, la realidad es que ellos no deben cargar con este tipo de responsabilidad que no es adecuada para su edad; especialmente cuando están en etapas de desarrollo.
Los expertos indican que si bien los hermanos mayores deben participar activamente en la crianza de los pequeños, ya sea desde el juego, el esparcimiento, la comida o actividades que fomentan la empatía, nunca se les debe dar el rol de “pequeños padres”.

Los psicólogos indican que existen diversos problemas que se pueden presentar cuando a los hermanos mayores se les da toda esa carga; lo peor es que puede repercutir a largo plazo, generando una situación poco adecuada cuando se trata de la relación entre hermanitos.
Si bien puedes pedir que te apoye en tareas mínimas, no debe estar nunca con una tarea de supervisión constante, esto principalmente porque las tareas de “estar a cargo” se hicieron para los adultos, y no para los menores que continúan en desarrollo.
Más allá de la madurez que puedan demostrar, los pequeños no están preparados para una carga tan fuerte como lo es cuidar a un bebé o a un niño. Toma en cuenta que al final, ellos mismos con menores que están en constante crecimiento y aprendizaje.
