Las guayabas, esos deliciosos frutos cítricos, brillan especialmente durante los meses de otoño e invierno. Pero más allá de su temporada, son perfectas para elaborar una variedad de postres y bebidas que nos deleitan con su característico sabor agridulce. Hoy te traemos una receta excepcional: un atole de guayaba que no solo es delicioso, sino también energizante y nutritivo, ideal para empezar el día con el pie derecho.
Esta bebida tradicional mexicana se suele preparar con masa o fécula de maíz, la cual se puede combinar con prácticamente cualquier fruta. Disuelta en agua o leche, nos regala un atole rico y reconfortante. En esta versión, la guayaba no solo aporta un sabor único, sino también un montón de nutrientes.
La guayaba es una fuente rica en vitaminas C, A, E y D12, además de minerales como hierro, cobre, calcio, magnesio, potasio, manganeso y fósforo. Baja en calorías y alta en fibra, esta fruta es excelente para la digestión y para mantenernos saludables. Además, su temporada alta significa precios bajos y una calidad y dulzura superiores.
El atole es una bebida emblemática en México, fácil de encontrar en las calles de la Ciudad de México y en otros lugares. Aunque hay muchas variantes, desde piña y fresa hasta chocolate y cajeta, el atole de guayaba tiene un lugar especial por su equilibrio perfecto entre dulzura y nutrientes.
Mezclar la guayaba con leche y un toque de canela (según algunas recetas), crea una experiencia sensorial única. La textura cremosa y el aroma a canela complementan a la perfección la dulzura natural de la guayaba, resultando en una bebida reconfortante y llena de sabor.
En resumen, esta temporada no dejes pasar la oportunidad de probar y preparar tu propio atole de guayaba. Es una manera deliciosa y saludable de disfrutar de los frutos de la temporada y de añadir un toque tradicional mexicano a tus mañanas.
¡Manos a la obra y a disfrutar de esta deliciosa bebida!
3 litros de agua
1 trozo de canela, de 5 centímetros
5 cucharadas de fécula de maíz, disuelta en 1 taza de agua fría
2 ½ tazas de azúcar, o al gusto
600 gramos de guayaba natural, fresca y lavada
1 pizca de bicarbonato
1 taza de agua para licuar las guayabas
3 latas de leche evaporada
Hierve los 3 litros de agua en una olla grande, con la vara de canela. agrega la fécula al agua hirviendo y deja que hierva durante 4 minutos, a fuego medio, y sin dejar de mover. añade el azúcar y mezcla.
Aparte, licua poco a poco las guayabas con 1 taza de agua. cuela y agrega a la olla junto con el bicarbonato. deja que hierva durante 5 minutos más, sin dejar de mover.
Ya que la guayaba está cocida, integra lentamente la leche evaporada en un chorrito delgado.
Deja que toda la mezcla hierva durante otros 3 minutos, sin dejar de mover.
Listo.