Seguramente te has encontrado muy cansado y estresado así que recurres a una, dos o varias tazas de café pensando que te darán esa inyección de energía que necesitas para continuar con tu día; pero la realidad es que estás afectando tu salud.
Vaya sorpresa la que te das cuando el resultado es completamente lo contrario, te sientes destruido, con muchísimo sueño y con ganas de echar todo por la ventana.
Y no es que ande algo mal en ti, todo esto tiene una explicación científica y te la contaremos. Si bien el café tiene un lista enorme de propiedades benéficas para el cuerpo, consumirlo en exceso puede resultar contraproducente.
Para evitar esa sensación de somnolencia puedes empezar por disminuir la cantidad de café, como no tomarlo diario o quizá dejar de beber por algunos días para desintoxicarte y tu cuerpo elimine la cafeína de tu cuerpo y luego puedes volver a consumirlo pero de forma gradual.
También como un consejo extra cuando estás sintiendo un bajón energético, puedes tomar una siesta para recuperarte o bien puedes salir a dar un paseo, hacer un poco de ejercicio y lo más importante es mantenerte bien hidratado.