Descubre la frecuencia ideal para limpiar los trastes de tu lomito, incluso los de agua. Protege su bienestar y el de tu familia.

Para muchos, los perros son parte de la familia, y como tal, su bienestar es prioridad. La limpieza juega un papel fundamental en su salud, pero, ¿te has preguntado cada cuándo debes lavar sus platos? Aquí te contamos por qué es tan importante hacerlo y los riesgos de no prestarle atención.
Desde niños nos han enseñado que la higiene ayuda a prevenir enfermedades y mejora nuestra calidad de vida. Esto también se aplica a nuestras mascotas. No solo se trata de bañarlas y asear su cama, sino también de mantener limpios los recipientes donde comen y beben agua.
Si nunca te has puesto a pensar en cada cuánto debes lavar los platos de tu perro, sigue leyendo.

Al igual que nuestros platos, los de los perros deben limpiarse con regularidad. Con el tiempo, los restos de comida y saliva crean un ambiente perfecto para la proliferación de bacterias y moho.
Si estos recipientes no se lavan con frecuencia, tu mascota puede desarrollar problemas digestivos.Además, pueden representar un riesgo para las personas que conviven con ellos.
Y ojo, esto no solo aplica para los platos de comida, también para los de agua. Aunque la cambies a diario, con el tiempo se forma una biopelícula, una capa babosa compuesta por microorganismos que pueden afectar la salud de tu perro si los ingiere.
Platos de comida: Si tu perro come alimento húmedo o dieta BARF, lo ideal es lavar el plato en cuanto termine de comer, ya que estos restos se descomponen más rápido y pueden atraer insectos.
Si le das croquetas, es suficiente lavarlo una vez al día, aunque no se vea sucio. Esto ayuda a evitar la acumulación de bacterias, grasa y saliva.
Plato de agua: Tu mascota siempre debe tener agua limpia y fresca. Lo recomendable es rellenar el recipiente cada vez que se vacíe y cambiar el agua si ha estado expuesta al sol mucho tiempo. Para mantenerlo en buenas condiciones, es necesario lavarlo a diario.
Para limpiar los trastes de tu perrito de manera efectiva, ten en cuenta estos consejos:
Si no mantienes limpios los platos de tu perro, puedes enfrentar varios problemas. Uno de los más comunes es la aparición de moho en los restos de comida. Aunque parece inofensivo, su ingesta puede causar reacciones alérgicas o afectar su sistema respiratorio.
Además, los platos pueden convertirse en un foco de bacterias peligrosas, como salmonella y listeria, que pueden causar infecciones gastrointestinales con síntomas como vómito, diarrea y malestar general.
Peor aún, algunas de estas bacterias pueden transmitirse a los humanos, afectando principalmente a niños, adultos mayores y personas con el sistema inmunológico debilitado. La E. coli y el campylobacter son algunas de ellas y están relacionadas con problemas digestivos en las personas. Por eso, es importante no compartir utensilios ni usar la misma esponja para lavar los trastes de tu perro.

Sí, al igual que los platos, los juguetes de los perros acumulan suciedad, saliva y bacterias, lo que puede poner en riesgo su salud.
Dependiendo del material, cambia la frecuencia con la que deben limpiarse:
Si tu perro está enfermo, lo mejor es lavar sus juguetes con más frecuencia para evitar que las bacterias se propaguen.
Ahora que sabes con qué frecuencia debes lavar los platos de tu perro, asegúrate de hacerlo. Así protegerás su salud y la de toda tu familia.