Si hay un ingrediente que puede llevar un platillo cualquiera al siguiente nivel es, sin duda, la cebolla. Cruda, frita o cocida es una hortaliza que se usa mucho en el hogar, así que te enseñamos cómo cultivar cebollas en tu cocina.
La mejor forma de aprovechar sus propiedades es consumirla cruda y fresca, sin embargo, caramelizada y en una hamburguesa es una delicia. Infusionarla también es una buena opción.
Es un alimento con propiedades antivirales, antidiabéticas, antioxidantes, anticancerígenas, antiasmáticas, antiinflamatorias, neuroprotectoras, hipotensoras, hipoglucemiantes y mucho más. Es tan popular que hay quienes duermen con ella.

No hay nada mejor que tener los ingredientes de tus platillos a la mano, cultivados en casa. Puedes hacerlo con hierbas aromáticas y también con la cebolla, capaz de lucir por sí sola o para resaltar el sabor de otros ingredientes. Así puedes cultivarla en casa.
Una maceta, de preferencia de barro
Cebollas de cualquier tamaño
Sustrato para macetas


Aproximadamente un mes después ya podrás ver brotes desarrollados. Sácalos, separa los brotes de la cebolla vieja y vuelve a sembrarlos en otras maceta con unos 8 centímetros de separación entre uno y otro.
Riega con frecuencia y tendrás cebollas para cocinar y para preparar un shampoo que podría cambiar por completo tu melena. Sus beneficios se reconocen tanto en la cocina como en la salud y la belleza.
Puedes tener ingredientes frescos para cocinar sin salir de tu cocina.