Lavar la ropa es una de las tareas básicas de todo hogar y es por eso que la lavadora se ha convertido en un electrodoméstico indispensable para la casa, pero quizá últimamente has notado que tu ropa ya no suele salir tan limpia como de costumbre o que un extraño aroma se ha impregnado en tus prendas, esto ocurre porque no le damos mantenimiento suficiente a este aparato. Por eso hoy te explicaremos cómo se debe limpiar el filtro de la lavadora y por qué hacerlo evitará malos olores.
Como cualquier otro electrodoméstico, la lavadora necesita de un mantenimiento que haga que podamos disfrutar de su uso por mucho más tiempo.
Se recomienda que cada dos o tres meses, o al menos un par de veces al año, limpies el filtro de tu lavadora a fondo, ya que así evitarás un mal centrifugado, malos olores y cualquier otro daño que a largo plazo pueda hacerla inservible. Tu ropa te lo agradecerá.
En esta pieza, una de las más delicadas y esenciales de tu lavadora, tiende a acumularse todo tipo de suciedad y puedes encontrar restos de jabón, pelusas y pelos que suelen quedar atrapados.
Y es que en efecto, su misión es servir de freno a esas fibras desprendidas de la ropa, así como cualquier otro objeto que se haya quedado olvidado en un bolsillo. Si estos restos llegan al desagüe podrían averiar la bomba de agua.
Antes que nada recuerda desconectar tu máquina de la luz. Después hay que detectar dónde está el filtro de tu lavadora y eso dependerá si es de carga frontal o de carga superior.
También se recomienda cambiar el filtro de la lavadora en periodos de cada 6 o 12 meses. Las especificaciones pueden variar dependiendo de la marca y el modelo, así que siempre conviene leer el manual de tu electrodoméstico.