El retinol, derivado de la vitamina A, es uno de los ingredientes más respaldados científicamente para el cuidado de la piel. Reconocido por sus efectos anti-envejecimiento y despigmentantes, este activo mejora la textura, reduce arrugas, minimiza poros y estimula la producción de colágeno, según Belén Acero, especialista en dermofarmacia. Sin embargo, su uso requiere conocimiento y precaución debido a posibles irritaciones y sensibilidad al sol.

Los expertos recomiendan iniciar con productos de baja concentración y aplicar solo por las noches para permitir que la piel se adapte gradualmente durante el proceso conocido como “retinización”. Además, es crucial combinar su uso con protector solar durante el día y mantener una rutina de hidratación para minimizar irritaciones.
El retinol no es solo para pieles maduras; adaptado a la etapa de la vida, puede ser un aliado para mantener una piel saludable y radiante a cualquier edad.