¿Qué calificas cuando vas a un restaurante? Seguramente te ha pasado que cuando acudes a un restaurante, tus alimentos llegan fríos o el mesero no tomó el pedido correctamente e incluso fue un poco grosero o indiferente; pero eso sí, a la hora de pagar la cuenta, esa persona que te atendió terriblemente espera que por lo menos le des el 15% adicional por su servicio. Y aunque no es una obligación, saber cuánto dejar de propina depende de algunos puntos que aquí te explicaremos.
Por ley, la propina no es obligatoria
Cuando un mesero nos brinda un buen servicio y presta atención a todo lo que solicitamos, sabemos que merece una recompensa por su trato servicial y su esfuerzo porque te lleves la mejor experiencia, no solo gastronómica, también de servicio a la mesa.
Sin embargo, esta no solo NO es una obligación del comensal. También puede llegar a ser un abuso por parte de los restauranteros, quienes suelen pagar salarios demasiado bajos a sus meseros y demás personal, esperando que con las propinas “se compense” el poco dinero que destinan para la nómina.
Ahora bien, es muy común no saber cuánto dejar de propina; para eso, en México, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) sugiere que el monto se calcule entre el 10% y el 15% del total de tu consumo, es decir, si consumiste 1500 pesos, la propina podría ser de 150 pesos. No obstante, eso lo decidirás tú pues hay personas que incluso llegan a dejar el 50%.

Sin embargo, antes de tomar una decisión respecto a cuánto dejar de propina, es importante valorar los siguientes puntos:
Si la persona que te atiende cumplió con amabilidad, buen servicio e inmediatez para cubrir tus necesidades, merece una buena propina porque cumplió con hacer que tu experiencia en el restaurante o bar cumpliera tus expectativas.
Pero si no cumplió con ninguno de estos puntos, quizás puedes ahorrarte la propina y dejar una queja al servicio del lugar para que no vuelva a pasarle a nadie. Y siempre recuerda que la propina no es obligatoria y la calidad del servicio será la que te convenza o no, de dejar un extra al mesero.