Los quelites son hierbas comestibles mexicanas que han sido parte fundamental de la gastronomía del país durante siglos. Estas hierbas crecen silvestres en diversas regiones y ofrecen un considerable valor nutricional, siendo utilizadas en múltiples recetas.
Su uso se remonta a las culturas mesoamericanas, donde los quelites coexistían con cultivos esenciales como el maíz y los frijoles. En las áreas rurales, son especialmente valorados al inicio del ciclo agrícola, marcando el fin de la sequía y el comienzo de las lluvias. Algunas de las variedades más destacadas incluyen el pápalo, huauzontle, quintoniles, quelite cenizo, verdolagas, berros y hoja santa.
Según el Poder del Consumidor, los quelites están llenos de vitaminas, minerales y fitoquímicos con propiedades bioactivas. Aunque su contenido nutricional puede variar según la especie y las condiciones de cultivo, generalmente son una excelente fuente de:
Además, los quelites contienen polifenoles, compuestos que actúan como antioxidantes y antiinflamatorios, favoreciendo la salud cardiovascular al prevenir la obstrucción de arterias.
Incorporar quelites en la dieta no solo enriquece las comidas, sino que también contribuye a una mejor salud general, ayudando a prevenir enfermedades crónicas como la diabetes y problemas cardíacos.