El dolor de cabeza es una de las molestias más frecuentes y puede surgir por múltiples causas, desde cansancio hasta deshidratación. No obstante, no siempre se trata de un dolor leve: en muchos casos podría ser una migraña, un trastorno neurológico que requiere atención especializada. Identificar las diferencias entre ambos es fundamental para recibir el tratamiento adecuado.

Los dolores de cabeza comunes suelen sentirse como una presión o molestia en ambos lados de la cabeza, el cuero cabelludo o el cuello. Por lo general, su intensidad es leve o moderada y no impide realizar las actividades diarias.
Entre sus causas más frecuentes se encuentran:
Estos dolores suelen mejorar con reposo, hidratación o analgésicos de venta libre.

La migraña, en cambio, es una afección neurológica que provoca un dolor intenso y puede durar entre 4 y 72 horas. Normalmente se presenta en un solo lado de la cabeza, aunque en ocasiones afecta ambos lados.
Sus síntomas más comunes incluyen:
Las crisis de migraña pueden afectar significativamente la vida cotidiana y suelen requerir medicación específica prescrita por un especialista.

Es importante consultar a un profesional si los dolores de cabeza son recurrentes, intensos o se acompañan de síntomas como visión borrosa, dificultad para hablar, debilidad corporal o desmayos. Solo un especialista puede determinar si se trata de migraña u otro tipo de cefalea y recomendar el tratamiento adecuado.
Aunque ambos trastornos provocan dolor en la cabeza, la migraña va más allá de una cefalea común: puede impactar de manera considerable la calidad de vida. Reconocer sus diferencias permite buscar ayuda a tiempo y mejorar el manejo de los síntomas.