Cuidar nuestro cuerpo mediante el ejercicio físico está bien, pero ¿cada cuando nos ocupamos de hacer ejercicios de respiración en casa para fortalecer nuestros pulmones? Prevenir ante un posible contagio de COVID-19, siempre ayudará a evitar complicaciones mayores, y si ya padeciste dicha enfermedad, entonces es aún más importante que recurras a este tipo de prácticas, pues muchas personas que fueron dadas de alta pueden presentar daños en los pulmones a largo plazo.
Los ejercicios de respiración para COVID-19 se recomiendan en los casos que no requirieron hospitalización y permanecieron en aislamiento dentro de su hogar; en los pacientes que fueron dados de alta del hospital pero regresan a casa a terminar de recuperarse y deben realizarse después de que se ha resuelto completamente el cuadro clínico.
Es importante que NO los realices si aún continúas con síntomas como fiebre o tos; estos ejercicios de respiración ayudan a reducir la sensación de dificultad para respirar y solo se utilizan para mejorar la función respiratoria.
Este ejercicio ayuda a mover secreciones que puedan estar en las partes profundas de los pulmones hacia la zona más cercana a la boca, y después expulsarlas al toser.
Consiste en soplar a través de un popote o tubo de plástico conectado a una botella de agua generando burbujas, durante 5-10 minutos, dos veces al día.

Si haces los ejercicios acostado y en algún momento aparece tos o molestias, lo recomendable es cambiar a la posición de sentado, inspirar profundamente y toser.