Cada 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Glaucoma, una enfermedad que afecta al 4% de la población en México, y que, en muchos casos, se desconoce hasta que ya ha causado daño irreversible en la visión. El glaucoma es una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo, y su detección temprana es crucial para evitar la pérdida de visión.
Aunque en sus primeras etapas el glaucoma no presenta síntomas evidentes, hay algunas señales que no deben pasarse por alto.

El glaucoma tiene un componente hereditario importante, por lo que si tienes antecedentes familiares, es crucial realizarte chequeos periódicos. También están en riesgo las personas con miopía alta o aquellas que usan corticoides durante periodos largos.

Para prevenirlo, la Dra. María Arantzazu Rebollo Aguayo, especialista en Oftalmología de la Universidad de Navarra, recomienda acudir al oftalmólogo regularmente, especialmente a partir de los 40 años. La mejor forma de detectar el glaucoma a tiempo es medir la presión ocular y examinar el nervio óptico con una tonometría y oftalmoscopia. Si se detecta temprano, el tratamiento con colirios, láser o cirugía puede evitar la pérdida de visión.
Recuerda que la prevención es clave. ¿Cuándo fue la última vez que visitaste a un oftalmólogo?