El pozole es uno de los platillos más representativos de la gastronomía mexicana y un infaltable en las fiestas patrias o reuniones familiares. Su sabor, aroma y versatilidad lo han convertido en un ícono nacional, con variantes que van del rojo al verde, pero también con una alternativa más ligera y saludable: el pozole blanco.

A diferencia de otras preparaciones que incorporan salsas o condimentos más calóricos, esta versión se distingue por su sencillez y frescura. Al prepararse con ingredientes magros y sin añadir frituras o grasas, se convierte en una excelente elección para quienes buscan cuidar su alimentación sin renunciar a un plato tradicional.
El pozole blanco bajo en calorías conserva todo el carácter de la receta original, sustituyendo la carne de cerdo por pollo y utilizando granos de maíz cacahuazintle. Se sirve con rábanos, lechuga, cebolla y un toque de orégano, creando una combinación fresca y ligera.

1._ En una olla grande coloca el maíz precocido con suficiente agua, la media cebolla, los dientes de ajo y sal. Cocina a fuego medio hasta que los granos revienten y estén suaves.
2._ Añade las pechugas de pollo y cuece hasta que estén listas. Retíralas, deshébralas y regrésalas a la olla.
3._ Rectifica la sazón y deja hervir 10 minutos más para que los sabores se integren.
4._ Sirve caliente y acompaña con lechuga, rábanos, cebolla, orégano y unas gotas de limón. Si lo prefieres, agrega tostadas horneadas para mantenerlo bajo en calorías.