Las altas temperaturas nos invitan a buscar maneras refrescantes de mantenernos hidratados, y una opción deliciosa y saludable es preparar tu propia agua de fresa y chía. Te compartimos la receta perfecta para que disfrutes de esta refrescante bebida en las tardes calurosas.
Antes de sumergirnos en la preparación de esta refrescante bebida, es esencial conocer los beneficios que aportan la fresa y la chía al cuerpo humano.
Regula los niveles de colesterol y glucosa en la sangre.
Rica en fibra, combate el estreñimiento.
Bajo contenido calórico, ideal para dietas y mantener el peso adecuado.
Mantiene el cuerpo hidratado gracias a sus propiedades depurativas y antioxidantes.
Regula la flora intestinal y previene la oxidación celular.
Calma dolores articulares y aporta energía.
2 cucharadas de semillas de chía
12 fresas
4 tazas de agua
1 cucharada de miel
2 limones
1 taza de hielo
Hojas de menta
En media taza de agua, se agregan las semillas de chía y se dejan refrigerar por diez minutos.
En una licuadora, se agregan ocho fresas, la miel, el limón y la otra media taza de agua. se licuan hasta que se incorporen todos los ingredientes.
En una jarra, se pone la preparación de las fresas, y las semillas de chía. se mezclan hasta que se combinen los ingredientes.
Las fresas restantes y el limón, se cortan y se agregan a la jarra de agua.
Por último, se añaden los hielos, se sirve en un vaso y decoramos con las hojas de menta.
Sirve con hielo y disfruta de esta agua refrescante y llena de beneficios para tu salud.
Esta agua de fresa y chía no solo te ayudará a mantenerte hidratado en los días calurosos, sino que también te brindará nutrientes esenciales para tu bienestar. ¡Refresca tu día con esta deliciosa y saludable opción!