Las enfermedades renales son de las patologías más frecuentes en gatos y pueden aparecer a cualquier edad, pues sus causas son variadas. Aunque los daños muchas veces pasan desapercibidos, estas afecciones pueden afectar gravemente la salud felina, por lo que es importante reconocer las señales tempranas.

Los factores que pueden provocar deficiencia renal son diversos:
Según el blog veterinario de Purina, los riñones filtran los desechos de la sangre, los expulsan en forma de orina, producen hormonas esenciales, regulan minerales y presión sanguínea. Cualquier alteración en estos órganos puede generar problemas graves en el organismo.
La insuficiencia renal es más frecuente en gatos mayores y suele presentarse de forma crónica, progresando lentamente con la edad.

Aguda: Ocurre de manera repentina, a veces por infecciones o ingestión de toxinas. Puede ser reversible, aunque no siempre.
Crónica: Se desarrolla de manera gradual durante meses o años. Sus causas pueden ser variadas, y en muchos casos desconocidas. Es irreversible, pero existen tratamientos que retrasan su avance y alivian los síntomas.
Si tu gato presenta alguna de las siguientes señales, es importante acudir al veterinario:
El tratamiento dependerá del diagnóstico específico realizado por un veterinario. La mejor recomendación es llevar a tu mascota a revisión para proteger su salud y bienestar.
