Lo mejor es que no te niegues a ver la realidad, y si tu pareja manda algunas de las siguientes señales es porque no le caes bien aunque diga que te ama. Identifícalo y sal de ahí cuanto antes.
Cuando te enamoras de alguien, sientes que caminas sobre flores y te sientes la persona más enamorada del universo, todo marcha bien y su relación avanza cada vez más, pero con el tiempo te das cuenta de que el amor empieza a desgastarse y que ya no se llevan tan bien como antes aunque esa persona te diga que son inventos tuyos.
Hay discusiones y rechazos frecuentes que te lastiman y a tu pareja parece no importarle y dice que te ama, y que no te preocupes, aunque sí lo haces porque su comportamiento hacia contigo no es normal y te has dado cuenta de que ya no siente lo mismo de antes; de que ya no hay amor en sus ojos, más bien sientes que ya no te soporta.
Y es que, así como del odio al amor hay un sólo paso, pasa exactamente lo mismo con el amor al odio; un día sin darse cuenta, todo aquello que sintieron al conocerse puede desaparecer y volverse en un sentimiento negativo que terminará destruyéndolos.
Lo mejor es que no te niegues a ver la realidad, y si tu pareja manda algunas de las siguientes señales es porque no le caes bien aunque diga que te ama.
Identifícalo y sal de ahí cuanto antes.

Lo hace con la intención de que los demás se rían de ti por medio de cosas o situaciones personales que él mismo dejará al descubierto.
Es incapaz de reconocer tus logros y aprovecha cualquier error para hacerte saber que nada de lo que haces te sale bien. No caigas en su juego de desconfianza propia.
Tu felicidad le genera incomodidad y no disfruta verte con nuevas ideas en la cabeza, motivado y con actitud positiva. Por lo que, hará algo para arruinarte el día y tu ánimo azote.
No tiene ni un gramo de paciencia, te levanta la voz con el mínimo desacuerdo y busca pelear por cualquier pretexto.
Quiere desanimarte con comentarios groseros que tienen como objetivo generarte miedo y así que te sientas inseguro.
Cree que su palabra es la única que puede tener valor en esa relación y lo que tú digas es ignorado, dejándolo como al único responsable de la toma de decisiones.
Es una forma “sutil” e indirecta para que te sientas mal, pero es importante que cuando identifiques estas bromas, tú le pongas un alto.