Esta mañana, una mujer se encadenó las manos y los tobillos ante el edificio del Congreso local, para exigir justicia y que se resuelva el caso de Gisela Mota Ocampo, la alcaldesa de Temixco que fue asesinada a inicios de este año; de igual modo, otras cinco mujeres comenzaron un ayuno afuera de la sede del Poder Legislativo.