Existe permisividad y omisión por parte de autoridades municipales al permitir la operación de estos negocios incluso en horarios diurnos y sin una supervisión que impida el acceso a menores de edad, denunció Ruth Rodríguez.
La diputada Ruth Cleotilde Rodríguez López hizo un llamado a las autoridades municipales para aplicar “mano dura” y frenar la operación de bares y establecimientos con venta de alcohol en las inmediaciones de instituciones educativas, al considerar que representan un riesgo para la formación y seguridad de niños y jóvenes.
La presidenta de la Comisión de Educación y Cultura en el Congreso local expresó su preocupación por la cercanía de estos negocios con planteles escolares, situación que, dijo, no es reciente, pero que continúa sin una regulación efectiva por parte de los ayuntamientos.
Señaló que el consumo de bebidas alcohólicas, especialmente en jóvenes, puede propiciar alteraciones emocionales que deriven en conductas fuera de control y, en algunos casos, en hechos lamentables. Por ello, insistió en la necesidad de mantener este tipo de establecimientos alejados de escuelas de todos los niveles educativos.
Rodríguez López subrayó que ha sido una demanda constante que las autoridades definan con claridad las zonas donde pueden instalarse bares y centros nocturnos, a fin de evitar su proximidad con espacios educativos.
Asimismo, denunció que existe permisividad y omisión por parte de autoridades municipales al permitir la operación de estos negocios, incluso en horarios diurnos y sin una supervisión adecuada que impida el acceso a menores de edad.
Indicó que municipios como Cuautla y Cuernavaca presentan esta problemática al registrar establecimientos cercanos a escuelas, lo que, afirmó, contribuye al incremento del alcoholismo y las adicciones entre jóvenes.
La diputada también destacó que, si bien el entorno familiar influye en el desarrollo de estas conductas, es fundamental que las autoridades generen condiciones adecuadas, así como espacios deportivos y culturales que ayuden a prevenir este tipo de problemáticas.
Insistió en que los presidentes municipales deben reforzar la regulación sobre la venta y consumo de alcohol, así como la vigilancia en entornos escolares, además de clausurar aquellos establecimientos que incumplan la normativa, particularmente los ubicados cerca de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).
“Les falta mano dura; exhorto a los presidentes municipales a que regulen el uso y consumo de alcohol y fortalezcan la vigilancia en los entornos educativos”, concluyó.