La situación es insostenible para los campesinos; el Ayuntamiento no tiene planes de saneamiento. Las descargas de aguas negras al cauce del río Cuautla continúa siendo el principal problema que enfrentan miles de campesinos de los municipios de la región oriente de Morelos, que se abastecen de este afluente para el riego de sus cultivos, lo que cada vez está reduciendo la posibilidad de desarrollar las actividades agrícolas.