La juez Gabriela Acosta Ortega concluyó que la Fiscalía de Morelos no realizó los trámites necesarios para inhumar el cadáver de Wenseslao Navarrete Hernández, extrayéndolo de las gavetas del Servicio Médico Forense de la Fiscalía Regional Oriente, donde fue identificado por su madre en junio de 2013, y trasladándolo más tarde a una fosa común en la comunidad indígena de Tetelcingo, donde permaneció por nueve meses, en medio de otros 148 cadáveres más, en tanto su madre exigía que se lo devolvieran
En la audiencia de queja judicial llevada a cabo este jueves en Ciudad Judicial Cuautla, Sergio Figueroa Malfavón, representante de la Fiscalía, reconoció que sí existió la orden de realizar los trámites para la inhumación del cuerpo, pero que ésta no fue ejecutada por la carga de trabajo acumulada en dicha dependencia del gobierno estatal, argumento que la juez rechazó por considerarlo inválido. Mientras tanto, el cuerpo del joven asesinado fue manipulado sin el consentimiento de María Hernández, su madre, y sin permiso ante el Registro Civil, la Tesorería de Cuautla, entre otras oficinas que debían autorizar dicho traslado.
Luego de evidenciar la ineficacia de las autoridades morelenses en la investigación de la muerte del joven comerciante y el dolor que esto generó en su madre, de 53 años de edad, la juez exigió a la Fiscalía de Morelos reactivar la investigación en menos de diez días hábiles, pues de lo contrario podrían generarse arrestos administrativos.