Se mantiene la vigilancia para impedir que carne contaminada llegue a los consumidores
Luego de que la Comisión para la Prevención de Riesgos Sanitarios del Estado de Morelos (Coprisem) detectara la presencia de animales contaminados con clembuterol en el Rastro Municipal de Cuautla, se implementó una férrea vigilancia para evitar que la carne contaminada con el anabólico llegue a los consumidores y atente contra su salud.
Así lo reconoció Justino Espinal Contreras, presidente de la Unión de Tablajeros de Cuautla, quien dijo que como consecuencia del endurecimiento de los filtros, en el rastro municipal de Cuautla se continúan rechazando reses contaminadas con clembuterol, debido a que la práctica de engorda a los animales con esas sales es difícil de erradicar.
Dijo que lo anterior ha provocado el malestar de los productores, pero todos han sido advertidos de que sólo se podrán sacrificar animales que cuenten con el certificado de proveedor confiable, sin embargo, aún siguen llegando introductores que pretenden sacrificar sus reses contaminadas.
“Ya hemos sostenido varias reuniones con los ganaderos e introductores a quienes les hemos ratificado cuáles son los requisitos que deben cumplir para poder sacrificar sus animales, pero todavía seguimos rechazando hasta dos reses a veces diario, a veces por semana, pero siguen llegando”, indicó.
Hizo un llamado a las autoridades de salud y a la Sagarpa para que a su vez revisen sus programas de sanidad para evitar que los ganaderos sacrifiquen sus animales de manera clandestina, pues eso aumentaría los riesgos para los consumidores, al tener carne de dudosa calidad y procedencia.