Hasta ahora el crecimiento del río no ha ocasionado daños en la población.
Las obras preventivas como limpieza y desazolve de ríos y barrancas, así como la construcción de gaviones y una presa rompe picos, han permitido evacuar adecuadamente el agua durante las fuertes lluvias que se han registrado, sin embargo, es necesario redoblar la vigilancia en las zonas de riesgo para prevenir afectaciones a la población, señaló Julio César Núñez Hipólito, director de Protección Civil en Yautepec.
Con ese objetivo, las guardias de Protección Civil se mantienen en alerta permanente y con el apoyo del Instituto Estatal de Protección Civil (IEPC), se mantiene el monitoreo permanente del río Yautepec y las barrancas, sobre todo donde recientemente se han registrado desbordamientos.
Señaló que en la zona de riesgo, donde se asientan alrededor de cuatro mil personas, se ha intensificado la difusión de la información preventiva mediante trípticos, juntas en las ayudantías y pláticas en las escuelas, en donde se indican las medidas de prevención básicas para evitar inundaciones.
Entre otras cosas se recomienda: no tirar basura en las barrancas, los canales, vados y el río ya que eso obstruye el paso del agua; en caso de emergencia mantener la calma y tener a la mano artículos de emergencia, estar atentos a las alertas que Protección Civil emita, no cruzar puentes o ríos cuando el cauce del agua esté muy elevado, guardar los documentos en bolsas de plástico y tener a la mano los números telefónicos de emergencia.
Dijo que en Yautepec están preparados para enfrentar alguna posible evacuación de personas, para lo cual se han habilitado tres albergues en coordinación con el DIF municipal, los cuales se ubican en las instalaciones del Seguro Social, la secundaria “Ignacio Manuel Altamirano” que se encuentra en la colonia Rancho Nuevo, en el poblado de Oacalco en la escuela “Emiliano Zapata”, y en San Carlos en el salón del comisariado ejidal.
Núñez Hipólito, aseguró que hasta ahora, aunque se han incrementado sensiblemente los niveles de las barrancas y del río, no se han tenido desbordamientos importantes, por lo que se mantiene la vigilancia permanente para prevenir a la población en caso de una crecida repentina.