Crisóforo Arroyo explicó que no eran lixiviados, sino líquidos de fosas clausuradas que tienen desechos del rastro municipal.
Después de las acusaciones hechas por comisariados ejidales de la región oriente del estado, por la presunta contaminación producida por el relleno sanitario “La Perseverancia”, la gerencia de ese centro de confinamiento reconoció que sí existió una fuga de líquidos, pero aseguró que no se trata de lixiviados que pongan en riesgo las aguas y las tierras de cultivo.
Luego de que un día antes, los representantes campesinos no fueran recibidos por los responsables del relleno sanitario, este jueves los comisariados ejidales de Cuautla, Gabriel Tepepa, El Hospital y Cuautlixco, participaron en un recorrido de supervisión para verificar el avance de los escurrimientos.
Después de ello, Crisóforo Arroyo Vargas, gerente del relleno sanitario, dijo que sí existió una fuga de líquidos, “tenemos una pequeña fuga, es de líquido orgánico, no lixiviado, un líquido orgánico de una de las fosas clausuradas de cárnicos, que son desechos que vienen del rastro municipal”.
Aseguró que junto con los ejidatarios se pusieron en marcha trabajos de remediación, “inmediatamente se tomaron cartas en el asunto, ya se resolvió esa fuga y ahorita las acciones que estamos tomando es limpiar las barrancas, más o menos 500 metros que hay una retención, estamos sacando el líquido con pipas, estamos haciendo la remediación inmediata”, añadió.
Afirmó que el derrame de líquido se debió al exceso de agua derivado de las fuertes lluvias de las últimas semanas, por lo que se procedió a compactar el terreno inestable y a partir de la próxima semana se colocará una segunda geo membrana para garantizar que no haya una fuga más.
Arroyo Vargas, dijo que se estableció el compromiso con los hombres del campo de realizar un monitoreo diario para verificar los trabajos de remediación y para asegurarse de que no habrá más fugas de los líquidos de dicha celda de cárnicos.