El 6 de agosto de 1945 es recordado como uno de los días más obscuros de la historia de la humanidad, el lanzamiento de una bomba atómica en Hiroshima, causó la rendición del Imperio Japonés 10 días después, dando por terminado el frente del Pacífico y, por fin, la Segunda Guerra Mundial había llegado a su fin, después de casi cinco años de destrucción y pérdidas humanas.