En momento que aumenta la tensión entre Japón y China, el país nipón ha comenzado a verter agua tratada pero aún contaminada al océano Pacífico desde la planta nuclear de Fukushima, que fue afectada por el devastador terremoto de 2011. Esta decisión ha desencadenado un conflicto diplomático, ya que China ha impuesto un veto a los productos marinos japoneses en respuesta al vertido. El Ministro de Economía, Comercio e Industria de Japón, Yasutoshi Nishimura, expresó su firme rechazo a las restricciones impuestas...