Liz Truss se convirtió este martes en primera ministra del Reino Unido e inmediatamente enfrentó la enorme tarea que tenía por delante en medio de una creciente presión para frenar los precios en alza, aliviar el malestar laboral y arreglar un sistema de salud agobiado por largas listas de espera y escasez de personal. En la parte superior de su bandeja de entrada está la crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania, que amenaza con llevar las facturas de energía a niveles inasequibles, cerra...