El aeropuerto internacional de Dubái comenzó a reanudar de manera gradual sus vuelos este lunes, luego de un incendio en un depósito de combustible provocado por un ataque con drones que obligó a cerrar temporalmente las operaciones.
El incidente no causó heridos y es el tercer ataque contra el aeropuerto desde que Irán inició acciones contra los países del Golfo el 28 de febrero.
La ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, que entra en su tercera semana, ha generado caos en la aviación mundial.
Gran parte del espacio aéreo del Medio Oriente sigue cerrado por temor a misiles y drones, lo que ha provocado cancelaciones, desvíos y retrasos.
El golfo Pérsico, clave para la aviación comercial global, enfrenta interrupciones que afectan el transporte de mercancías, como medicamentos esenciales, elevan los precios del combustible y de los billetes, y complican los planes de viaje.
Los vuelos en la región operan aproximadamente a la mitad de su capacidad habitual, aunque han aumentado respecto al inicio del conflicto.
Los ataques con drones y misiles han obligado a los aviones a sobrevolar en círculos el aeropuerto de Dubái, afectando gravemente al turismo, que genera 367 mil millones de dólares al año, y disparando hasta un 70% las tarifas del transporte aéreo de mercancías en algunas rutas.
En un comunicado, la Autoridad de Aviación Civil de Dubái informó sobre la “reanudación gradual” de vuelos hacia destinos seleccionados.