Molestos habitantes bloquean calles en reclamo de justicia.
Entre manifestaciones de dolor y de indignación habitantes de la ciudad de Cuautla protestaron por el asesinato del niño Jair Méndez de tan sólo 7 años de edad, quien tenía tres meses secuestrado y aun después de haber pagado sus padres el rescate, les fue devuelto sin vida.
Antes de la misa de cuerpo presente y de sepultarlo en el panteón municipal de Cuautla, los familiares del menor y cientos de comerciantes y vecinos del primer cuadro de la ciudad, bloquearon por varias horas con el ataúd las calles Capitán Anzúrez y parte de avenida Reforma, para exigir a las autoridades el esclarecimiento del crimen.
Como parte de su protesta colocaron cartulinas en las calles del Centro Histórico, reclamando al presidente municipal Luis Felipe Güemes Ríos mayor seguridad y a las autoridades estatales dar con los responsables del secuestro y asesinato.
La rabia e impotencia invadió a la población, al saber que pese a que se pagó el rescate, los secuestradores golpearon salvajemente al indefenso niño antes de sumergirlo en agua para quitarle la vida. Posteriormente su cuerpo fue abandonado debajo de un puente en el municipio de Tepalcingo.
Después recorrieron las calles con gritos de reclamo de justicia y pancartas, hicieron una parada frente al palacio municipal, para después participar en la misa de cuerpo presente y posterior sepultura en el panteón municipal.
Mientras se llevaba a cabo el sepelio, los comerciantes recibieron la noticia que se había registrado un nuevo asalto en un negocio de la misma calle donde los familiares del niño tienen su establecimiento, lugar del que fue levantado hace tres meses por falta de seguridad pública, dijeron. Por lo anterior, anunciaron una serie de movilizaciones para exigir justicia.