Pero teme enfermarse. Socorro Cabrera toda su vida ha vendido gorditas y tacos excepto a la llegada del coronavirus, por temor a contagiarse, pero tuvo que regresar a su puesto -al norte de Cuernavaca- por la necesidad de tener ingresos. “En los últimos tres meses deje de hacer mis tacos y gorditas que vendía diario porque teníamos miedo de que nos contagiaran del coronavirus y ahorita ya estoy vendiendo otra vez porque nos hace falta dinero en la familia”. La entrevistada habló sobre el descenso de sus ingresos...