Ella jamás pensó dedicarse al “más viejo de los oficios”. Con el dinero que Joselyn ganó ese día en su nuevo trabajo como sexoservidora pudo completar el monto para pagar la inscripción de su hijo Y con ello el muchacho pudo continuar sus estudio hasta hoy día. Joselyn, morena, bajita de estatura, pelo corto al hombro, ojos color café y de aproximadamente 35 años, relata que trabaja como sexoservidora desde hace aproximadamente cuatro años y medio. Una amiga suya, que ya tiene algo de tiempo en este oficio, la...