Le da miedo, pero sale a trabajar. Aunque Juan Rodríguez Aguilar se ha dedicado toda su vida a vender botanas en las calles de Cuernavaca, nunca la había pasado tan mal como ahora con la epidemia de covid-19. “Llevo más de 20 años trabajando en esto, hago y vendo papitas y botanas. Nunca me había ido tal mal como ahorita en la pandemia. En todo el día solo vendo cinco o seis bolsitas cuando casi siempre vendo de 25 a 30 chicharrones en todo el día” comentó Rodríguez Aguilar. El entrevistado refirió que sus...