“Uno nunca sabe si va a regresar a casa”. Antes de agarrar el volante, Gabriel pide a Dios que guie su camino y le conceda un día más de vida porque, dice, “uno nunca sabe si va a regresar a casa”. Gabriel López Romero empezó a trabajar como checador de “rutas”, pero en 1995 tomó el volante de su primer camión y en 2002 ingresó a la empresa de transporte de pasajero de la línea TUH (Transportes Unidos de Huitzilac). En los 25 años que lleva como conductor del transporte público ha sufrido al menos cinc...