Una de estas tardes de otoño quede con uno de mis colegas de vernos y platicar de sus proyectos futuros. Así llegué a uno de los sitios de moda, Silvestro, un bar ubicado en la avenida más bonita de Cuernavaca. A mi llegada un joven muy amable me ofrece la carta y al ver mi indecisión, me sugiere pedir el coctel de la temporada. Muy acertada eleccion, a los pocos minutos llega a la mesa un coctelito muy coqueto decorado con una flor miniatura de cempasúchil; preparado con mezcal, jarabe de cempasúchil y el ya...