Ignoro si cada oficio tiene sus enemigos particulares. Como escritor los hay en dos sentidos muy concretos, según mi limitada experiencia. Y me atrevo a hablar de este tema, que aún me parece un tabú, incluso entre las plumas más liberales, a riesgo de parecer banal o supino. El primer enfoque de los enemigos son aquellos que ni son enemigos del escritor, sino que quieren convertirse en enemigos de la persona que escribe. Voy a poner dos ejemplos (y ya estará de cada quien que en su cabeza loca se ponga el sac...