Mi trabajo como escritor implica un sentido crítico en general. No es que sea criticón a loco (los hay), sino que busco las rendijas donde algo está mal hecho o puede mejorar, y eso es lo que comparto. El escritor es un crítico de la vida o no lo será. La crítica social es nuestro grito de libertad y de justicia. Y no somos los únicos, compartimos esta condición todos los artistas. Aunque, claro, cualquiera puede renunciar a ello por un puesto en gobierno o por obedecer a su maestro. No se trata de pensar qu...