Jojutla. Ni dos segundos podría duran dentro del módulo de seguridad quien no estuviera un respirador o cubrebocas: el hedor a excremento humano es insoportable y la visión de la taza del excusado rebosante de inmundicia es una imagen insoportable. Ni siquiera lo atenúa la pestilencia que en época de secas despide el río Apatlaco, que yace enfermo a los pies de esta construcción. Sucio y abandonado se encuentra este cuarto de vigilancia localizado en la calle Francisco Sosa casi esquina con Zayas Enríquez, en el...